Como padre de minime, tengo sobre mí una responsabilidad muy importante: influir sobre el cuadro del que será hincha. ¿Debería hacerlo? ¿Podría generar efectos no deseados?
Mi padre es simpatizante de Boca, aunque en sus años de facultad en La Plata, coincidiendo con el éxito internacional de Estudiantes, se había hecho pincharrata.
Yo recuerdo de chiquito haber tenido días en los que salía gritando al fondo de la casa de mi abuelo en favor de San Lorenzo, Independiente, Atlanta. También recuerdo perfectamente haber respondido alguna vez que era hincha de Vélez.
Sin embargo, soy de Boca. Sé que a un compañero de salita de 4 le dije eso. En ese momento, Maradona estaba en Boca y el club salía campeón. Supongo que habré caído bajo el poder de los medios. Mi primer ídolo fue Ricardo Gareca, antes de que me metiera bajo los tres palos y pasara a ser el gran Hugo Orlando.
Volviendo al minime: si lo hiciera hincha de Boca siento que también lo estaría llevando por un camino fácil, aunque algo aburrido. Pondero a mis amigos hinchas de Argentinos que sufren un fútbol diferente, no codificado (apenas si televisado) y fuera de las multitudes. Menos histérico por las derrotas -aunque echar a Vivas me pareció apresurado-, menos soberbio en las victorias.
Y el dilema, teniendo en cuenta mi historia: si lo impulso hacia un lado , ¿No se rebelará y saldrá para cualquier otro? ¿No se hará finalmente hincha del club que sale campeón y más figura en esos meses en que se le da por hacerse hincha de algo?
Es claro que no siento una pasión irremediable por Boca como para morirme si mi hijo no la sigue -gallina no, tampoco la pavada-. Me parece que mejor no lo empujo demasiado. Nada de carnet cno ecografía, babero con el escudo del club, foto de un día con la remera y cartón con los colores y su nombre escrito en la puerta del cuarto de maternidad (Si, los que se dan por aludidos, están en lo correcto).
jueves, 9 de julio de 2009
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1 comentario:
¿Qué necesidad de mencionar justo a Argentinos?
En fin...
Respecto de las andanzas por persuadir a un ser humano para que aliente el resto de su existencia a un club de fútbol nada igualará nunca jamás aquella vez en que los zeides maternos decidieron obsequiar souvenirs de un equipo y los paternos trajeron otros, más bonitos, del eterno rival. Insuperable.
Las mejores opciones que se me ocurren:
a) Hacerlo hincha de un equipo de la C ó D. En el mejor de los casos del interior (ver punto c) ).
b) Hacerlo hincha de un equipo europeo.
c) Ponerle tutú y zapatillas especiales para que solo sea hincha del Colón y su ballet ;-).
Los ama.
Ary
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