miércoles, 15 de julio de 2009

La felicidad: las nauseas

Muero de miedo todos los días.

Mi preocupación más reciente y más grave es que no tengo nauseas. Busque como loca embarazos asintomáticos, encontré que un 10% de las mujeres pueden no presentar más síntomas que la hinchazón de mamas.
Pero me preocupa. Mucho.

Hoy me desperté dandole un beso a la cabeza de mi almohada. ¿A la cabeza? Sí, a la cabeza. Tenía una beba (sé que es beba porque vestía de rosa) y yo le daba un beso en la cabeza. Se ve que la textura de la almohada se habrá sentido extraña, y me desperté.

Si es una nena le voy a llamar Paulina, como mi abuela. Me desperté, y me lavé los dientes. Me dio una arcada, me sonrei pero no quise precipitarme a pensar que podía tener nauseas.

Me hice el desayuno. Se me ocurrió comer galletitas de agua con queso crema y mermelada encima, y pense "qué rico como un cheesecake".
A los minutos me di cuenta. Una de las ultimas veces que vi a mi abuela, yo le preparaba así las galletitas porque me decía que aunque fueran galletitas de agua ella quería sentir que eran como cheesecake, y las dos decíamos a coro "queda rico".

Me hice un té de frutilla. No debo tomar un té de frutilla hace fácil 4 años. tomé menos de 1/4.

Llamé a Seguridad Informatica para poder conseguir el acceso a mi mail, y poder trabajar... Cualquier cosa que me haga dejar de ver páginas de embarazadas. Mientras hablaba por cuarta vez con Christian, el extranjero de Seguridad informática sentí la segunda nausea. Me sonreí.

Trabaje todo el día. FELIZ. Todo el día nauseabunda. Tuve que escupir la comida (FELIZ). Sólo pude comer galletitas de agua (FELIZ).
Fui a comer de mi mamá. Jorge me quería llevar en auto. Le dije que no, que prefería ir caminando para sentir nauseas.

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