viernes, 14 de agosto de 2009

Tanto tiempo sin verte

Lo hemos logrado. Fin de semana largo mediante y salvo que aparezcamos en una guardia, el martes iremos al obstetra y habrán pasado dos semanas sin ver a Mini Me. No es que no querramos, pero algo de abstinencia viene bien. Por fuera los cambios son notorios, aunque todavía los otros pasajeros del subte no noten que mi mujer está embarazada. Ni me quiero imaginar como será entonces por dentro, qué será lo que podramos ver el martes.

La última vez había que confiar bastante en la palabra del ecografista para creer que había extremidades, por más ropa que le pusiéramos (o, mejor dicho, la ropa se la pusimos para que uds. puedieran creerse lo que nosotros nos habíamos creído). ¿Cómo será ahora?

En otros sentidos, hoy el padre empezó un trabajo nuevo, con una sensación ambivalente. Por un lado, sentir que hay más estabilidad y posibilidad de darle todo lo que Mini Me necesite de esta forma. Por otro, el miedo a que ahora tenga menos flexibilidad para estar cerca. Siempre tuve como "objetivo" poder ir a los actos de mis hijos, cuando les toque ser Saavedra, Belgrano, San Martín (o, está bien, extra con paraguas en la plaza, soldado realista, negra que vende empanadas o -lo más temido- árbol). Todavía no sé si con este paso estoy más cerca o más lejos de ese objetivo. Espero que sea todo para bien.

1 comentario:

Mariel dijo...

todo va estar bien pompi pu. mini me y yo te agradecemos mucho!!!